La Fundación Asturias, de la UGT, pagó a Garzón 12.000 euros por dar una charla
| La UGT pagó a Garzón 12.000 euros por dar una charla |
| En Avilés, sólo asistieron 100 personas y el juez repitió su conferencia, de una hora, mes y medio después en México |
| De JOAQUIN MANSO, en El Mundo del lunes 16 de marzo del 2009 |
La Fundación Asturias, del sindicato UGT, pagó 12.000 euros al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por una conferencia en Avilés que duró 60 minutos. También sufragó los gastos de viaje del magistrado -ida y vuelta en business con Iberia en el mismo día- y una comida en el restaurante del Real Balneario de Salinas, con una estrella Michelín.
La conferencia se desarrolló el 13 de septiembre de 2007 bajo el título Libertad y seguridad. Los retos para una nueva ciudadanía.Mes y medio después, Garzón ofreció otra en México con el mismo título y contenido.
EL MUNDO ha tenido acceso a los documentos y facturas que revelan los datos del viaje del juez a Asturias, su estancia y los pagos por la charla, que la fundación ugetista que preside el senador socialista José Antonio Alonso abonó por adelantado, en tres plazos.
El caché de Garzón en la Escuela Internacional de Verano que organizan el sindicato y la Universidad de Oviedo se estableció en 12.000 euros, más 3.000 para el intermediario y los gastos de viaje y manutención de Garzón y su guardaespaldas.
Además de sus conferencias en el extranjero -Garzón ofreció 18 en 2007-, el magistrado pronuncia un gran número al año en España con un caché variable, aunque habitualmente en torno a los 10.000 euros por una hora de charla. Según las fuentes del sector consultadas por este periódico, se trata de una cotización bastante elevada y muy superior a la que recibe la inmensa mayoría de ponentes.
El jueves 13 de septiembre de 2007, Garzón abandonó con un ligero adelanto la Audiencia para tomar a tiempo el vuelo de Iberia que salía de Barajas a las 13.45 horas a Ranón (Asturias), donde llegó a las 14.50.
El magistrado viajó en el asiento 1A -el más adelantado de la cabina, junto a la ventana- acompañado por un guardaespaldas.Los dos en business class.
Tras tomar tierra en el Principado, un vehículo desplazó a Garzón hasta la cercana playa de Salinas, a cuyo pie se encuentra el restaurante Real Balneario, una de las cumbres de la alta cocina asturiana, valorado con una estrella Michelín. Allí disfrutó de un almuerzo de recepción con la plana mayor de UGT Asturias, encabezada por su secretario general, Justo Rodríguez Braga.
El magistrado compartió mesa con otros 11 comensales, entre ellos la alcaldesa socialista de Avilés, Pilar Varela, y el ex presidente del Principado y delegado del Gobierno Antonio Trevín, también del Partido Socialista.
A las 17.00 horas, Garzón pronunció su conferencia Libertad y Seguridad. Los retos para una nueva ciudadanía en el hotel cinco estrellas NH Palacio de Ferrera de Avilés, en cuyos jardines se rodaron algunas de las secuencias más recordadas de la película de Woody Allen Vicky Cristina Barcelona. Según el texto de la ponencia, que UGT colgó después en su web, el magistrado utilizó una cita de Benjamin Franklin para sostener su tesis («aquéllos que anteponen la seguridad a la libertad no tienen derecho ni a la seguridad ni a la libertad»). Argumentó que «es muy difícil mantener el discurso de que hay que defender los Derechos Humanos de primera categoría cuando no se acude a la defensa y promoción de los de segunda categoría [los sociales]», y razonó que las personas que forman parte de los poderes del Estado son «el espejo en el que los ciudadanos se van a reflejar».
El juez pronunció un mes y medio después, el 31 de octubre de 2007, otra conferencia en el Instituto Tecnológico de Monterrey (México) con idéntico título: Libertad y Seguridad. Los retos para una nueva ciudadanía. Los periódicos locales que cubrieron el evento recogen la misma cita de Benjamin Franklin, su argumento de que «hay que defender los Derechos Humanos primarios y promover los sociales» y su razonamiento de que quienes encarnan los poderes del Estado deben ser «el espejo en el que se reflejan los ciudadanos».
La charla de Avilés duró 60 minutos y tuvo lugar ante una audiencia de unas 100 personas. Garzón fue presentado por José Antonio Alonso, presidente de la Fundación Asturias, que puso en marcha en 1991 la federación de UGT en el Principado. Entre los miembros de su patronato se encuentran los ex presidentes autonómicos Pedro de Silva y Antonio Trevín, y el histórico líder de la minería del carbón José Angel Fernández Villa, el mismo que protagonizó en las navidades de 1991 un memorable encierro con 35 sindicalistas en la cuarta planta del pozo Barredo, en Mieres, para protestar por el plan de reconversión industrial de Hunosa.
La actividad más destacada de la Fundación Asturias es la organización de la Escuela Internacional de Verano de Avilés, que en 2007 celebraba su octava edición. En aquella ocasión, además de Garzón, participaron, entre otros, los catedráticos Gregorio Peces-Barba y Rafael de Asís.
El magistrado regresó esa misma noche a Madrid, en el vuelo de Iberia que partió del aeropuerto de Ranón a las 21.35 horas y aterrizó en Barajas una hora después. De nuevo lo hizo en business class y en el mismo asiento.
El juez no está obligado a pedir al CGPJ permiso para llevar a cabo actividades que tengan lugar fuera de su horario laboral, siempre que no sean permanentes.
Baltasar Garzón pidió que de los 12.000 euros que le correspondían se extendiesen dos facturas: una de 11.000 a su nombre y otra de 1.000 al de su secretaria. En ambas consta como pagadora la Fundación Asturias y una retención del 15% a efectos de IRPF.
Hablar con la boca llena
EL RECIBO. La nota con las características de la conferencia de Garzón lo cuenta casi todo de aquel día: la fecha, la hora, el lugar, el «tipo de vestimenta» y, por supuesto, el caché.O sea, los 12.000 euros que cobró el juez, los 3.000 del intermediario y los gastos de desplazamiento, lo único que no se detalla.
EL RESTAURANTE. A mala crisis buena cata, debió pensar UGT cuando eligió dónde invitar a comer a Garzón y compañía. ¿Qué restaurante de la impecable Asturias gastronómica impresiona más? ¿En qué templo de la exquisitez astur habrá que sentar a don Baltasar? Respuesta: en el Real Balneario de Salinas, que para algo tiene una estrella Michelín y está considerado uno de los mejores restaurantes del Principado. El establecimiento está en el concejo de Castrillón, en la costa central de Asturias, y enclavado a pocos metros de la playa de Salinas con unas impresionantes vistas al Cantábrico.El juez compartió mesa, productos de mar -uno de los platos más elogiados es la lubina al champán- y la posibilidad de una extensa carta de vinos - más de 850 referencias- con otras 11 personas.Si la calidad y el precio están en consonancia, bastará pensar en que el menu degustación del Real Balneario de Salinas ronda los 75 euros. O sea, que UGT Asturias no llevó al señor juez a un chigre, precisamente...
